José Pradas Gallén (1689 – 1757)

15,00 

La tierra llora aflligida
La interpretación de las obras escogidas para este disco responde a un intenso trabajo previo de estudio, transcripción y edición crítica de las fuentes originales que se conservan en el archivo musical de la Catedral Metropolitana de Valencia, a excepción, como ya queda dicho, del Dixit Dominus, que procede de la Real Biblioteca del Monasterio de

Descripción

Este trabajo muestra que aunque José Pradas Gallén conocia muy bien los recursos de la tradición más propiamente hispânica y de la tratadistica de su época (véase, por ejemplo, el salmo Memento Domine David o el motete Convertimini ad me), no se quedó anclado en ella, sino que fue consciente de la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos que corrían en unos años en que la presencia de la música y los músicos europeos, sobre todo italianos, era ya una realidad en la Valencia que él habitaba.

El resto de las piezas escogidas son una pequeña aunque espectacular muestra de la convivencia en la época, y en concreto en las obras religiosas tanto en romance como latinas de este autor, del lenguaje más inherente al Barroco musical hispánico y el poderoso influjo del estilo italiano. En ellas puede apreciarse de un modo más que evidente que Pradas supo añadir, a las características más propias de la tradición y sin renunciar a ella, las novedades que constantemente llegaban desde Italia y el resto de Europa, para conformar así nuevos cauces de expresión, cada vez más internacionales

En la fuente manuscrita, conservada en partitura -muy posiblemente autógrafa, del motete para cuatro voces, aviols y trompas» Regina caeli laetare figura la fecha de 1734. Esta musicalización de Pradas de la antifona mariana, que se reza en lugar del Ángelus desde la vigilia pascual hasta el domingo de Pentecostés, está elaborada a partir de una combinación equilibrada y al mismo tiempo creativa de elementos antiguos y modernos. A grandes rasgos, podría decirse que Pradas utiliza un lenquaje muy tradicional en las partes vocales (S 1, 2, A, T), por cuanto las elabora como un bloque coral aplicando todo tipo de recursos polifónicos (polifonía imitativa en entradas sucesivas de un mismo tema, un riguroso nota contra nota.), asi como una escritura en proporción mayor (en la sección ternaria del último Aleluya) retardataria ya para la época, mientras que las partes instrumentales son concebidas de un modo realmente moderno: Pradas hace uso de un lenguaje idiomático en los instrumentos, da comienzo a la composición con una larga y elaborada introducción instrumental (a la que sequirán otros interludios similares, aunque algo más breves), anota las partes instrumentales en valores reducidos, etcétera. En conclusión, se puede afirmar que esta obra resume la dualidad tradición-modernidad del compositor: lo que aprendió en su periodo de formación y lo que fue capaz de adquirir a lo largo de los años con las nuevas tendencias que llegaban a Valencia.
La interpretación de las obras escogidas para este disco responde a un intenso trabajo previo de estudio, transcripción y edición crítica de las fuentes originales que se conservan en el archivo musical de la Catedral Metropolitana de Valencia, a excepción, como ya queda dicho, del Dixit Dominus, que procede de la Real Biblioteca del Monasterio de El Escorial. Harmonia del Parnàs ha llevado a cabo esta grabación con instrumentos y criterios históricos, con la esperanza de contribuir a la recuperación del riquísimo patrimonio musical valenciano.