Bárbaro

15,00 

Harmonia del Parnàs
Mariví Blasco y Beatriz Lafont, sopranos
Nicholas Robinson (concertino), Esther Buendia,
Maria Gomis, Jorge Jiménez, Kathleen Leidig
y Nuno Mendes, violines
David Antich, flauta de pico
Vicent Navarro y Ovidi Calpe, trompas
Josetxu Obregón, violonchelo
Vega Montero, violone y contrabajo
Manuel Vilas, arpa de dos órdenes
Enrike Solinís, guitarra barroca y tiorba
Marian Rosa, organo
Ignasi Jordà, clavecín
Dirección: Marian Rosa Montagut

Descripción

Por lo general, dentro del panorama de la música occidental, el siglo XVIII está considerado uno de los más relevantes y significativos de su historia. Sin embargo, el caso de la música española es bien distinto: durante décadas, estudiosos e intérpretes han dedicado gran parte de su atención a los siglos XVI y XVII, de manera que la música hispánica del setecientos ha permanecido, en gran medida, en un segundo plano. Este escaso interés por la música de ese período se ha debido, en cierta forma, a una desvalorización de su estética dado que a menudo se ha considerado que la música española del siglo XVIII pierde, como consecuencia de las influencias extranjeras, su propia identidad. Téngase en cuenta en este sentido, que dicha música llegó a ser incluso menospreciada por algunos teóricos y pensadores de la propia época. El polígrafo Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) sin ir más lejos, criticaría la música de su tiempo y especialmente la religiosa, en su célebre discurso XIV del Teatro crítico universal titulado «Música de los templos»› e intentaría demostrar en varios de sus escritos que la música "antigua" era superior a la "moderna". Afortunadamente, este panorama ha empezado a cambiar en los últimos años y algunos musicólogos e intérpretes ya han dedicado parte de su esfuerzo a recuperar la música española de la citada centuria, aunque todavía queda mucho por descubrir, conocer y escuchar al respecto.

En este sentido, Harmonia del Parnàs ya había mostrado una especial atención, tanto en concierto como en su discografía anterior, al barroco musical valenciano del siglo XVIII, aunque hasta la fecha se había decantado hacia los maestros de la Catedral de Valencia, como lo fueron en dicha centuria y sucesivamente, Pedro Rabassa (1683-
1767), José Pradas Gallén (1689-1757) y Pascual Fuentes (1721-1768), músicos que cobrarían notoriedad en toda la Península e incluso en territorios españoles de ultramar.

En esta ocasión y como no podía ser de otra manera, el proyecto discográfico "Bárbaro" parte también de un punto en común de los autores en él representados, por un lado el español Francisco Hernández llana (ca.1700;+1780) y, por otro, el italiano instalado desde temprana edad en la Península, Francesco Coradini (ca.1700;+1769). Illana y Coradini se encontrarían apenas en el arranque de sus respectivas carreras musicales en la ciudad de Valencia, el primero desempeñando el magisterio de capilla del Real Colegio del Corpus Christi, y el segundo rigiendo el mismo cargo al servicio del príncipe de Campoflorido. Y, si bien es cierto que la estancia de ambos en Valencia no se prolongará durante los años esperados, ésta será lo suficientemente larga como para marcar un antes y un después no sólo en el barroco musical valenciano, sino asimismo en el de ámbito hispánico, por cuanto con Coradini entrará el estilo italiano en nuestras tierras por la puerta grande, a su vez que Illana lo adoptará con una rapidez asombrosa,